Lujos del Siglo pasado, el Hotel Majestic

Este hermoso edificio que se encuentra en el Barrio de Monserrat en la intersección de Avenida de Mayo y Santiago del Estero,  fue construido entre 1904 y 1905 para ser la sede de la Caja Mutua de Pensiones, la cual tenía aproximadamente unos 40.000 afiliados. La planta baja del edificio y los primeros pisos debían alojar la casa central de La Mutua y sus oficinas, y los pisos superiores se destinarían a departamentos de alquiler. El aspecto del proyecto debía asegurar una imagen característica de institución financiera, y tenía que llevar el logo de la caja de ahorros en su cúpula: un sol radiante. En su interior, todos los departamentos  tenían vista al exterior y contaban con diversas cantidades de dormitorios. Pero el departamento que mas se destacaba era el que estaba en la Torre del Edificio la cual tenía cuatro relojes que  jerarquizaban sus fachadas y un balcón corrido en el segundo piso, donde estaba la mansarda original rematada por el sol radiante, el logo de La Mutua

Caja Mutua de Pensiones

Caja Mutua de Pensiones

En 1909 un grupo inversor, viendo la belleza del edificio y adelantándose a los festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo, lo adquiere para instalar un Hotel de lujo y de esta forma recibir a las personalidades de diferentes partes del mundo que iban a llegar al país. Se conservo un área exclusiva para “La Mutua” y al resto de los siete pisos se les dio un brillo especial, que ya se mostraba desde el vestíbulo de entrada, sobre la Avenida de Mayo. Allí se lucía una gran escalera de tipo imperial con barandas de buena madera y brillantes estatuas de bronce que enmarcaban el artístico trabajo de los herreros. Al costado, dos ascensores tipo jaula completaban la imagen, mientras que en la torre se coloco el primer faro que iluminó la Ciudad de Buenos Aires.

Por sus habitaciones pasaron diferentes personalidades como Presidentes, ministros, la Infanta Isabel de España, el arquitecto Le Corbursier, o el bailarín nacido en la ciudad de Kiev, Vaslav Nijinsky, el cual con su estilo y sus coreografías había revolucionado la danza. Según cuentan durante el viaje en barco a Buenos Aires que realizaba la compañía en la que se encontraba Nijinsky, el bailarín había conocido a Rómola de Pulszky, una condesa húngara de  21 años que se había integrado al ballet sólo por su admiración hacia él. Y apenas cuatro días después del arribo, Vaslav y Rómola se casaron en la iglesia de San Miguel. La pareja pasó su luna de miel en el Majestic y hasta hace unos años la habitación se conservaba casi intacta. Aquel casamiento enfureció a Serge Diaghilev, el director de la compañía y por entonces pareja de Nijinsky. El bailarín fue echado de la agrupación. Diaghilev nunca le perdonaría aquella “traición”.

El Hotel cerro sus puertas en 1925 y fue adquirido por el Estado Nacional en 1931 para instalar la Dirección General de Impuestos, que en 1947 se convirtió en Dirección General Impositiva y desde 1996 es la AFIP. A partir de entonces el edificio comenzó a ser degradado paulatinamente, perdiendo la riqueza de su arquitectura en busca de economizar su mantenimiento. La  mansarda del último piso se desmanteló para construir allí una terraza jardín, y se agregaron pisos. En cuanto a la estética, el edificio perdió la mayoría de sus elementos decorativos originales: la cúpula recubierta en pizarra fue cambiada por una estructura de concreto y perdió su pináculo y el sol radiante, los balcones con rejas de herrería artística, se rehicieron en mampostería con perforaciones romboidales, y se quitaron óculos, frontis y balaustres, la columnata de la azotea, los cuatro relojes y la linterna de la torre, el balcón mirador perimetral y la marquesina artística de la planta baja.

Sin embargo, el edificio conserva buena parte de su decoración interior, como la abundante boisserie y las puertas originales con vidrio esmerilado luciendo las iniciales del Hotel Majestic.

Desde el año 2007 existe un proyecto para revalorizar el Edificio, ya que el mismo se encontraba parcialmente deshabitado debido al mal estado en que se encontraba. Entre las trabajos que ese están realizando esta la idea de recuperar su torre para transformarla en un nuevo mirador de Buenos Aires, cambiando la cúpula  de hormigón armado por un revestimiento de vidrio. También se va instalar el Museo del Impuesto, dos bibliotecas, un Centro de Exposiciones y sector de atención al cliente en la Planta Baja.

Por el momento y hace ya unos años sólo se lo puede observar rodeado de andamios y con gente trabajando en su interior y exterior. Ojala podamos volver el brillo de aquel viejo Hotel Majestic.

Esta historia y otras mas son parte de la Visita Guiada Palacios, lujos y secretos de la Avenida de Mayo.

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